Google+ Followers

viernes, 9 de diciembre de 2011

Controlar nuestras sensaciones

Hoy por fin he encontrado el momento de volver a escribir, simplemente necesitaba un tema que me motivase a hacerlo, y os estaréis preguntando cuál es, el tema es la envidia.

La envidia es esa sensación que todo el mundo tiene cuando ve algo en los demás que le gustaría tener a él. Esta sensación se puede medir en diferentes grados, está lo que llamamos "envidia sana", que nos lleva a admirar en cierto modo a la persona que tiene eso que nosotros querríamos tener, pero sin desearle ningún mal, para algunas personas no existe, porque son incapaces de sentir admiración sin sentir rabia o frustración.

Precisamente estas son las sensaciones que provoca la ENVIDIA propiamente dicha. Lo que habría que plantearse son algunas cuestiones: ¿por qué me siento así? ¿qué he hecho yo para conseguir lo que tiene ahora esa persona? Si he hecho algo ¿qué ha salido mal? ¿qué más podría haber hecho?

Si eres de esas personas propensas a sentir envidia hacia otras personas, no estaría mal hacer una reflexión al respecto y que esta sensación desagradable nos ayude a motivarnos para conseguir lo que deseamos. Consiste en cambiar esta sensación negativa en una positiva, un propulsor hacia nuestros objetivos y metas... Intentémoslo...

3 comentarios:

  1. Definitivamente soy follower tuya.... un beset reina!!! Fdo. Belén (anónima eh???)

    ResponderEliminar
  2. yo entiendo mejor el concepto 'emociones' porque para mí las sensaciones son más primarias, más 'instintivas'. digamos que puedes tener una sensación de rabia provocada por la envidia. pero para mi la envidia es una emoción, y como tal, encuentro que tiene un poquito de 'sensación' (lo que percibes, sin más) y un poquito de elaboración (lo que le aporta tu capacidad emocional para procesar esa sensación y desencadenar una emoción).

    por eso yo suelo pensar que tras una sensación (estoy rabiosa) hay una emoción (tengo envidia) sin canalizar. Y si la trabajo, y la disecciono, probablemente encontraré que la emoción más simple que hay detrás de esa envidia es una simple frustración: que algo que yo quiero no es como deseo. Y una de las formas más inmaduras de superar la frustración ya sabemos que es poyectarla , asi que termino por tener ese rechazo al otro.

    buen tema.
    besines

    ResponderEliminar